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Por: Richbell Meléndez

 

¿Es cierto como algunos afirman que el Misal Romano fue preparado con la colaboración de ministros protestantes?

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Una pregunta sumamente interesante, por lo que me di la tarea de investigar, ahora quiero compartir con ustedes la respuesta a dicha pregunta.

 

El 3 de mayo de 1970, La Documentation Catholique publicó el texto de un discurso del Papa Pablo VI a los miembros del Consilium . La portada de este número representa al Papa Pablo VI posando con seis observadores protestantes que habían sido invitados a participar en el trabajo del Consilium (A. Raymond George (Metodista), Ronald Jaspar (Anglicano), Massey Shepherd (Episcopaliano), Friedrich Künneth (luterano), Eugene Brand (luterano), Max Thurian (comunidad calvinista de Taize).

 

Esta fotografía resultó ser una fuente de asombro e incluso de escándalo para un gran número de fieles, que no tenían idea de que los protestantes habían participado como observadores en la compilación de los nuevos ritos sacramentales católicos. Dio lugar a una controversia pública en varios países, a lo que siguieron aclaraciones oficiales de que los observadores habían participado en la compilación de los nuevos ritos. Estas aclaraciones han sido citadas por los apologistas católicos que han defendido la verdad del Concilio Vaticano II, refutando la alegación de que los observadores protestantes habían tomado parte activa en la compilación de los textos del misal romano. Sin embargo, aun en el internet encontramos este mito repetido por sectores tradicionalistas que rechazan el Concilio Vaticano II.

 

En el número de julio-agosto de 1974 de Notitiae , diario oficial de la Sagrada Congregación para el Culto Divino, el Arzobispo Bugnini (su secretario) afirmó que los observadores limitaron su papel simplemente a observar (págs. 249-250).

 

Aquí están sus palabras exactas:

 

¿Qué papel jugaron los "Observadores" en el Consilium?

 

Nada más que eso de ----- Observadores. "Antes que nada, solo participaron en las reuniones de estudio. En segundo lugar, se comportaron con una discreción impecable. Nunca intervinieron en las discusiones y nunca pidieron hablar.

 

El 25 de febrero de 1976, el Director de la Oficina de Prensa del Vaticano dio la siguiente respuesta a una pregunta del periodista Georges Huber sobre si los Observadores Protestantes habían participado en la elaboración de la Nueva Misa: "Los Observadores Protestantes no participaron en la elaboración de los textos del nuevo Misal ". Esta aclaración fue impresa en La Documentation Catholique el 4 de julio de 1976.

 

Todo se reduce a la pregunta de a quién vas a creer, a la Iglesia o los rumores de internet de sectores que rechazan el Concilio Ecuménico Vaticano II.

 

Además, no sé mucho sobre las liturgias luteranas y episcopales, pero sí sé que Novus Ordo salió varios años antes que ellos. El nuevo Libro Episcopal de Oración Común no fue publicado hasta 1983, y creo que los Himnos Luteranos con sus liturgias salieron incluso más tarde. Hay diferentes denominaciones luteranas con diferentes himnos.

 

Entonces me parece que nuestra Liturgia influyó en la de ellos, en lugar de que ellos nos influyan, solo cronológicamente.

 

Finalmente, si te siguen insistiendo con el mito de que algunos protestantes estuvieron presentes en el Concilio Vaticano II (1962-1965) y que estos fueron invitados para introducir sus ideas, dando como resultado la Iglesia post-conciliar. Mejor invítales a leer la carta “Mirabilis Ille” del Papa San Juan XXIII (1963).

 

"Por no decir otra cosa, hemos visto con grato agrado que la comunicación y la invitación hechas a los hermanos separados de la Iglesia —y que, sin embargo, se glorían del nombre cristiano— para que enviasen sus delegados, a título de observadores y testigos en el Concilio Ecuménico, ha resultado un éxito, feliz como nunca, considerable y prometedor."

 

Los protestantes fueron solo como observadores y testigos. Ellos no tenían ni voz ni voto en las decisiones del Concilio, de hecho, no era la primera vez que se invitaba a los protestantes a un concilio ecuménico, ya el Concilio de Trento había invitado a los protestantes, pero estos se negaron a ir.

 

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Por: Richbell Meléndez

El sacramento de la confesión o reconciliación es uno de los sacramentos que el Señor nos dejó por medio de su Iglesia para obtener su gracia que nos ayuda a luchar contra el pecado, sin embargo, no todas las personas aprovechen este sacramento, quizás porque no lo comprenden.

 

El Catecismo de la Iglesia Católica lo explica de la siguiente manera:

 

Los que se acercan al sacramento de la penitencia obtienen de la misericordia de Dios el perdón de los pecados cometidos contra El y, al mismo tiempo, se reconcilian con la Iglesia, a la que ofendieron con sus pecados. Ella les mueve a conversión con su amor, su ejemplo y sus oraciones" (LG 11).” (Catecismo de la Iglesia Católica #1422)

 

Teniendo en cuenta lo anterior, ¿Por qué desaprovechar este maravilloso regalo de Dios? El Señor Jesucristo sabía que los hombres nacemos con una inclinación a pecar, consecuencia del pecado original que heredamos (Rom 3, 12) es por eso que antes de ascender al cielo le dio a su Iglesia autoridad para perdonar los pecados como lo vemos en el evangelio según San Juan.

 

“¡La paz sea con ustedes! --repitió Jesús--. Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes. Acto seguido, sopló sobre ellos y les dijo: --Reciban el Espíritu Santo. A quienes les perdonen sus pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonen, no les serán perdonados.” Juan 20, 21-23 (Biblia Nueva Versión Internacional)

 

Claramente podemos ver que el Señor le da autoridad a su Iglesia para perdonar los pecados, esta es la forma que el Señor quiso dejarnos para perdonar nuestros pecados. Claro se debe de entender que el pecado solo lo perdona Dios, pero el quiere valerse de medios para hacerlo saber y esos medios son sus sacerdotes. El Catecismo lo explica de la siguiente manera:

 

Sólo Dios perdona los pecados (cf Mc 2,7). Porque Jesús es el Hijo de Dios, dice de sí mismo: "El Hijo del hombre tiene poder de perdonar los pecados en la tierra" (Mc 2,10) y ejerce ese poder divino: "Tus pecados están perdonados" (Mc 2,5; Lc 7,48). Más aún, en virtud de su autoridad divina, Jesús confiere este poder a los hombres (cf Jn 20,21-23) para que lo ejerzan en su nombre.” (Catecismo de la Iglesia Católica #441)

 

Esto lo entendieron los primeros cristianos que el pecado, aunque lo perdona Dios, Él quiere darnos su perdón por medio de sus ministros que son los sacerdotes. Se puede considerar el siguiente testimonio de los primeros siglos del cristianismo.

 

“La remisión de pecados por medio de la penitencia, cuando el pecador lava su almohada con lágrimas, cuando sus lágrimas son su sustento día y noche, cuando no se retiene de declarar su pecado al sacerdote del Señor ni de buscar la medicina, a la manera del que dice «Ante el Señor me acusaré a mí mismo de mis iniquidades, y tú perdonarás la deslealtad de mi corazón.»” (Orígenes de Alejandría, Homilías Sobre los Salmos 2, 4.)

 

Se puede apreciar que Origenes habla de confesar o declarar el pecado al sacerdote del Señor, es decir a los sacerdotes y que este es una medicina para el cristiano.

Los católicos cuando confesamos nuestros pecados ante el sacerdote, lo hacemos en obediencia a la forma que Cristo nos dejó para perdonarnos los pecados.

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Por: Richbell Meléndez

San Pedro uno de los 12 apóstoles escogidos por nuestro Señor Jesucristo es considerado por los católicos como el primer papa y a los obispos de Roma se les considera sus sucesores, pero esto es algo que la mayoría de protestantes no aceptan. Sin embargo, se pueden considerar algunas razones para comprender porque es correcto decir que Pedro fue el primer Papa.

Significado de la palabra “papa”

El significado de la palabra “papa” proviene del griego πάππας papas y hace referencia a la palabra “padre”, entonces al llamar a Pedro, el primer Papa solo estamos diciendo que San Pedro fue un “padre” espiritual, esta idea de un padre espiritual también la podemos ver en los textos de San Pablo donde se habla de padres espirituales porque son los que engendran a otros en el evangelio.

“De hecho, aunque tuvieran ustedes miles de tutores en Cristo, padres sí que no tienen muchos, porque mediante el evangelio yo fui el padre que los engendró en Cristo Jesús.” 1 Corintios 4, 15 (Biblia Nueva Versión Internacional)

San Pedro como la figura de un padre

El contexto claramente habla de un padre espiritual, cuando hace referencia a quien engendra. Ya que esta es la función del padre. Por eso la traducción protestante señala claramente que Pablo se considera un padre para los cristianos de Corinto. Entonces se comprende que el referirse a alguien como “padre espiritual” no es algo antibíblico, sino que tiene un claro fundamento bíblico.

Pero ¿Por qué considerar a San Pedro como un padre? Esto tiene que ver mucho con el texto de Mateo 16, 18-19 en donde el Señor le confirma a Simón que ahora se llamara Pedro (Jn 1, 42) y que sobre el comenzara a edificar la Iglesia, también le dice que a él le dará las llaves del reino de los cielos. Esto es muy importante tener en cuenta para el caso de comprender porque considerar a Pedro el primer Papa y es que ¿Dónde se encuentra un paralelo bíblico a este texto de Mateo 16, 18-19?

El paralelo entre Mt 16, 19 e Is 22, 22

El teólogo Donald Guthrie especializado en el Nuevo Testamento, nos dice: “Las llaves del reino del cielo: la frase [de Mateo 16:19] se basa casi ciertamente en Is. 22:22 donde Shebna el administrador es desplazado por Eliakim y su autoridad se transfiere a él."(The New Bible Commentary. p. 837.)

Entonces para entender las palabras de Mateo 16, 19 y lo que implica hay que leer Isaías 22, 22 y su contexto, esto es lo que dice Isaías 22.

“En aquel día llamaré a mi siervo Eliaquim hijo de Hilcías, y lo vestiré de tus vestiduras, y lo ceñiré de tu talabarte, y entregaré en sus manos tu potestad; y será padre al morador de Jerusalén, y a la casa de Judá. Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; y abrirá, y nadie cerrará; cerrará, y nadie abrirá.” Isaías 22, 20-22 (Biblia Reina Valera 1960)

El contexto de Isaías nos habla de que se le quitaron las llaves (que significan autoridad) a Sebna (Vers 15.19) para dárselas al nuevo mayordomo Eliaquin quien ahora tendría las llaves y si nos fijamos se dice algo importante, este sería un “padre” entonces el simbolismo de las llaves, también implica paternidad. Por ello si vemos en Pedro una figura de Eliaquin podemos entender porque podemos llamar a Pedro “padre” o “papa”.

El erudito judío Hyam Maccoby no puede dejar de sorprenderse al ver la similitud entre ambos textos.

Las similitudes entre esto (Is 22, 19-23) y el encargo de Jesús a Pedro son sorprendentes. Donde a Eliaquim se le da la llave de la casa de David, a Pedro se le dan las llaves del reino mesiánico; donde se le dice a Eliaquim que 'él abrirá, y nadie cerrará; y él cerrará, y nadie podrá abrir”, se le dice a Pedro, en efecto, que él ata y nadie puede desatar, y él desatará y nadie podrá atar.” (The Mythmaker: Paul and the Invention of Christianity. p. 122)

San Pedro el primer obispo de Roma

Teniendo en cuenta este precedente bíblico lo cual permite darle a Pedro el título de “padre”, podemos entonces entender porque decimos que San Pedro fue papa, quizás algunos digan, ¿pero por qué se le llama el primer papa? Bueno aquí ya debemos de entrar en lo que es la historia del cristianismo, actualmente los católicos cuando escuchamos la palabra “papa” inmediatamente pensamos en el sucesor de San Pedro, el actual Obispo de Roma. Aunque, para el cristianismo el título de “papa” era aplicado a muchos obispos porque estos eran considerados padres espirituales.

Si partimos de la comprensión del título “papa” aplicado al Obispo de Roma, podremos entender porque decimos que Pedro fue el primer papa y tiene que ver con que Pedro además de ser un “padre espiritual” como lo podemos ver en el texto de 1 Pedro 5, 13 donde se refiere a Marcos como su hijo en Cristo, también es considerado el primer obispo de Roma.

Sin entrar en discusiones estériles de si Pedro estuvo o no estuvo en Roma, el que estudia la historia seriamente sin ningún prejuicio anticatólico sabe que Pedro estuvo en Roma, pero los que aún niegan esta verdad deberían de reflexionar estas palabras del historiador y teólogo protestante Adolph Von Harnack: “negar la estancia en Roma de Pedro es un error, y ahora es claro para cualquier estudiante que no es ciego. La muerte y el martirio de Pedro en Roma ha sido impugnado debido al prejuicio protestante.” ("Dogmengeschichte", 4 ª ed., p. 486)

Así que dejando a un lado el error de negar la estancia de Pedro en Roma, pasemos a los testimonios históricos que confirman porque el cristianismo debe de reconocer a Pedro como el primer papa, para ello solo se necesita demostrar que Pedro fue el primer obispo de Roma.

Un historiador eclesiástico reconoce a Pedro como el primer obispo de Roma

Si se lee al historiador de la Iglesia, Eusebio de Cesárea (339 dC) se puede ver que este al hablar de los sucesores de San Pedro se refiere es a los Obispo de Roma y para ello menciona al Papa Victor y luego dice que este papa fue el decimotercer obispo de Roma desde San Pedro, lo que quiere decir que el historiador de la Iglesia reconoce que todos los Obispos de Roma vienen desde San Pedro y por eso se les reconoce como sucesores de él.

"Dicen, efectivamente, que todos los primeros, incluidos los mismos apóstoles, recibieron y enseñaron esto que ahora están diciendo ellos, y que se ha conservado la verdad de la predicación hasta los tiempos de Víctor, que era el decimotercer obispo de Roma desde San Pedro..." (Historia Eclesiástica, por Eusebio de Cesárea. Libro V.28. Las herejías de Artemón y de Teodoto.)

Pregunta para los que niegan que Pedro fue Obispo de Roma y por ende el primer Papa:

¿Por qué uno de los más notables historiadores cristianos dice que Víctor es el decimotercer Obispo de Roma desde San Pedro, si según ustedes San Pedro no fue Obispo de Roma ni el primer Papa o es que Pedro fue sucesor después de otro Obispo de Roma?

Conclusión

Para cualquier lector serio, honesto y objetivo las razones presentadas en este artículo deberían de bastar para comprender porque podemos considerar a San Pedro como el primer papa, la primera porque el simbolismo de las llaves denota una paternidad y la segunda porque el historiador de la Iglesia Eusebio de Cesárea reconoce que los Obispos de Roma provienen de un episcopado que se origina desde San Pedro.

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